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El manejo del agua es un tema de creciente complejidad, lo cual dará
como resultado que las prácticas y procesos de manejo del agua sufran más cambios durante
los próximos 20 años que durante los últimos 2000. Durante las últimas cinco décadas,
factores tales como crecimiento de población y urbanización han modificado los requerimientos
de agua. Sin embargo, durante los próximos 20 años, habrá nuevos aspectos con influencia
en el manejo del agua que serán distintos a los mencionados anteriormente. Por ejemplo,
durante las últimas décadas, las tasas de población han disminuído prácticamente en todo
el mundo, y de hecho, son negativas en muchos países desarrollados. En aproximadamente
medio siglo, y por primera vez en la historia de la humanidad, se espera que la población
mundial se estabilice. La urbanización continuará en aumento, principalmente en los países
en desarrollo, pero una serie de aspectos importantes van a aparecer en escena, aspectos
que los estudiosos del agua no han identificado todavía y por lo mismo no han tomado en
consideración.
A continuación se mencionan algunos de ellos:
Mayor ruralización - Mientras que los temas relacionados con
la urbanización han acaparado la atención de los gobiernos del mundo, muchos países en
desarrollo están presenciando lo que podría conocerse como ruralización. De México a
Morocco, el número de poblaciones rurales con menos de 2,500 habitantes ha aumentado con
tremenda rapidez durante los últimos 20 años. Proporcionar el abastecimiento de agua
potable, saneamiento y otros servicios a las nuevas poblaciones será sin duda alguna
una tarea no sólo difícil, sino costosa. Curiosamente, este es un aspecto para el cual
ni un solo país o agencia internacional ha desarrollado políticas cohesivas, por no
mencionar el desarrollo de soluciones tangibles.
Falta de atención a las ciudades medianas - Mientras que el
sistema global ha centrado su atención en las grandes ciudades (más de 5 millones de
habitantes), el trabajo del Centro del Tercer Mundo para el Manejo del Agua, A.C., indica
que estas ciudades saldrán adelante, aun cuando atropelladamente, debido a su considerable
poder político y económico. Sin embargo, los principales problemas de abastecimiento de
agua limpia en el futuro serán en las zonas urbanas pequeñas y medianas (con poblaciones
de 50,000-500,000 habitantes) del mundo en desarrollo, mismas que no tienen poder económico
ni político, y que carecen de expertos técnicos y con experiencia de manejo del agua para
enfrentar y resolver los problemas relacionados con el mencionado recurso.
Globalización - La creciente globalización, especialmente a
través del libre comercio de productos industriales y agrícolas, indudablemente va a dar
como resultado cambios radicales en los requerimientos y usos del recurso agua, y por lo
tanto, de la calidad de la misma, en muchos de los países del mundo. Este tema fue
analizado con mayor amplitud en un taller en Costa Rica, Abril del 2005.
Revolución en las áreas de información y comunicación - La
revolución en información y comunicación en los años recientes ha tenido gran influencia
en el sector hidráulico, aun cuando su importancia no haya sido reconocida todavía. La
Ley Moore será válida durante los próximos 10 años, y posiblemente durante más tiempo,
lo que asegurará la continuación de esta revolución. Estos desarrollos ciertamente
afectarán al sector hidráulico de manera significativa, pero las formas a través de las
cuáles lo hará son básicamente desconocidas hasta ahora. Es imperativo que las implicaciones
de esta revolución sean cuidadosamente analizadas para asegurar que los posibles
beneficios futuros sean maximizados y que esta revolución sea utilizada para mejorar
las prácticas de uso y manejo del agua.
Desarrollos tecnológicos - La mayoría de los análisis existentes
sobre las crisis globales relacionadas con agua asumen que la tecnología permanecerá
estática, o que mejorará de manera mínima; ésto aun cuando se espera que la mayoría de
los desarrollos tecnológicos se generen durante los próximos 20 años. Aun a pesar de
que gran parte de los desarrollos tecnológicos tendrán su origen fuera del sector hidráulico,
generarán grandes impactos en los requerimientos, disponibilidades y usos de agua. Por
ejemplo, el costo de desalinización de agua de mar ha bajado radicalmente durante los
últimos 5 años a aproximadamente 45 U.S. centavos/m3. Existen también grandes probabilidades
de que la biotecnología modifique el paisaje del recurso agua a través del desarrollo de
granos resistentes a sequías y a plagas, mayor producción de granos y mejores procesos de
tratamiento de aguas.
La tecnología mejora con el tiempo. Por ejemplo, en 1962, la producción promedio de cereal
en Asia era de 930 kg/ha. Si el patrón de producción fuera el mismo, se necesitarían
cultivar aproximadamente 600 millones ha de tierra adicional de la misma calidad para
igualar la misma cosecha en 1997. Esto significa que los requerimientos de agua también
habrían aumentado.
Los desarrollos tecnológicos del futuro necesitan ser considerados de forma muy cuidadosa
en términos de sus impactos potenciales en el manejo del agua: es claro que continuar con
las mismas prácticas no sería un escenario plausible.
Debido a que los factores mencionados anteriormente son sólo algunos de
los que cambiarán radicalmente los patrones de disponibilidad, uso y demanda de agua,
el Centro del Tercer Mundo para el Manejo del Agua, A.C., está trabajando en una serie
de análisis orientados hacia el futuro que tendrán influencia en el sector hidráulico. |