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En la actualidad se piensa que el mundo se enfrentará a una grave crisis de agua en las próximas
décadas debido al aumento de su escasez física en numerosos países. Organizaciones internacionales han publicado
estadísticas en los últimos años, todas en cierto modo similares, que muestran que cada vez más países del mundo
se encontrarán en estrés hídrico debido a mayor escasez de agua. No obstante, es tiempo de revisar críticamente
la fiabilidad de estas predicciones por varias razones. En primer lugar, porque la base de información que se
utiliza para elaborarlas es poco fiable. Una extensa revisión llevada a cabo por el Centro del Tercer Mundo para
Manejo de Agua indica que las estimaciones nacionales de la disponibilidad de agua y su uso en la que se basan las
actuales cifras globales son a menudo erróneas. Este es el caso de muchos de los grandes países tales como India y
China.
En segundo lugar, la extracción de agua en la actualidad tiende a usarse como sinónimo de uso del agua. Metodológicamente,
este supuesto es erróneo. A diferencia del petróleo, el agua es un recurso reutilizable, que puede utilizarse y reutilizarse
una gran cantidad de veces. Por ejemplo, algunos científicos han señalado que cada gota de agua del río Colorado se
utiliza seis o siete veces antes de llegar al mar. A nivel mundial el agua se reutiliza cada vez más tanto formal
como informalmente, y todo indica que el grado de reutilización en todos los países aumentará aún más en las próximas
décadas. En consecuencia, la práctica actual de considerar que la extracción de agua es sinónimo de su uso, es errónea.
En 10 a 20 años, cuando la reutilización llegue a ser mayor, esta consideración no tendrá ningún sentido.
Actualmente no existen estimaciones confiables para la reutilización del agua a niveles nacionales e internacionales.
Sólo existen datos para un número muy reducido de países desarrollados como Japón o Singapur, ya que los expertos del
sector agua no han considerado todavía la reutilización como un factor importante en la disponibilidad y uso del agua
a nivel mundial.
Las estimaciones actuales de las necesidades mundiales de agua a futuro pueden resultar muy altas, y por lo tanto,
es muy probable que haya que revisarlas durante la próxima década. Al mismo tiempo, la cantidad de agua que está
disponible para su uso en la actualidad se ve seriamente subestimada debido a varias razones: la reutilización y el
reciclaje son ignorados; las estimaciones de la disponibilidad de aguas subterráneas tiene que ser revisadas a la
alza; y los avances tecnológicos están haciendo que los costos de desalación y las nuevas fuentes no-convencionales
sean cada vez más atractivas. Debido a los ajustes en el alza de la disponibilidad del agua y revisiones a la baja
de sus necesidades, se puede ser cautelosamente optimista del futuro global del agua.
Un aspecto importante que podría contribuir a una crisis del agua es la calidad del recurso, mismo que está en continuo
deterioro. A nivel mundial, la calidad del agua recibe mucha menor atención de la que debería recibir, a pesar de que ya
se ha convertido en una cuestión crítica. De hecho, mientras que los datos mundiales sobre cantidad de agua son deficientes,
lo son prácticamente inexistentes en el caso de la calidad del agua. Incluso en países desarrollados como Estados Unidos o
Japón, no existen datos que muestren la situación de la calidad del recurso a niveles nacionales. Para los países en
desarrollo y los países en transición, los marcos existentes y las redes de monitoreo de calidad del agua son muy deficientes;
no hay expertos para la adecuada gestión de la calidad del agua; y los laboratorios para el estudio de la calidad del recurso
sufren de un control de calidad que tiende a ser muy pobre. Aunado a esto, los responsables de formular políticas de agua en
la mayoría de los países en desarrollo están interesados en los aspectos de calidad del agua cuando existen intereses políticos
y/o intervenciones de los medios de comunicación. Lamentablemente, para fines prácticos, la calidad del agua sigue estando
rodeada sólo de buenas intenciones pero no de acciones concretas en los países en desarrollo y países en transición.
No es de extrañar que a causa de las deficiencias mencionadas anteriormente, los problemas de calidad de agua sean
cada vez más graves de lo que parecen en todos los países en desarrollo. Por ejemplo, casi todas las masas de agua
superficiales dentro y cerca de los centros urbanos están muy contaminadas. Al mismo tiempo, aun cuando los datos
existentes sobre la calidad de las aguas subterráneas son poco confiables, es muy probable que aquellas cerca y
dentro de los centros de población también estén cada vez más contaminadas.
La ausencia de datos e información concisos hace que gran parte del conocimiento aceptado actualmente con respecto
al recurso agua deba ser analizado nuevamente. Insistimos en que la calidad y el detalle de los datos disponibles
en la mayor parte del mundo no permiten analizar y/o evaluar el grado y alcance de muchos de los problemas que existen
en la actualidad tanto a nivel mundial como a nivel regional. De hecho, cuando la Comisión Mundial del Agua comenzó
su trabajo, muy pronto le quedó claro que la disponibilidad de datos es una grave limitante para llevar a cabo una
política de diálogo mundial del agua.
Frente a estas limitantes, el Centro del Tercer Mundo para Manejo de Agua decidió realizar un proyecto sobre la evaluación
de temas relacionados con el agua dulce en algunos de los principales países del mundo. El estudio incluyó cuestiones como
la disponibilidad de agua (cantidad y calidad), usos, demandas, impactos sobre el medio ambiente y la salud, etc.
A diferencia de evaluaciones anteriores, estos estudios no se llevaron a cabo por burócratas en organizaciones
internacionales con conocimientos limitados del tema del agua, sino por expertos conocedores de agua procedentes de
los países seleccionados.
Con base en los estudios realizados se han publicado varios libros sobre el estado de las aguas de países específicos.
Entre ellos están Water Resources of North America (Springer Verlag, 2003), que evalúa la situación del recurso agua
en Canadá, Estados Unidos y México; El recurso Hídrico en México (Miguel Angel Porrúa, 2003); Water Resources of
the Indian Subcontinent (Oxford University Press, 2009) en el que se analiza la situación en Bangladesh, India y
Nepal. Para más información de estos libros visite Publicaciones
de esta página. Análisis nacionales de países como Argentina, Chile, China y Egipto se pueden encontrar en
Publicaciones en Línea.
El Centro considera que estos estudios proporcionan a los profesionales del agua una plataforma firme para que los
problemas actuales en los países en cuestión puedan ser adecuadamente evaluados y se puedan realizar previsiones
sobre el potencial del recurso hídrico tanto en el presente como a futuro. Esperamos que también ayuden a los
profesionales del agua a formular y aplicar soluciones realistas y rentables.
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